La Fiscalía del departamento Las Colonias ordenó realizar la autopsia del cuerpo de Marcos Imhoff, el joven de 21 años oriundo de San Jerónimo Norte que falleció esta semana tras seis meses de agonía por un golpe en la cabeza, que es materia de investigación.
La medida fue dispuesta por el fiscal Matías Eduardo Palud, de la Unidad Fiscal de Esperanza, y se da en el marco de la causa que investiga las circunstancias que provocaron la muerte de Imhoff.
El joven se encontraba internado desde el pasado 18 de enero, cuando ingresó de urgencia a la Unidad de Terapia Intensiva del Cullen bajo un cuadro de extrema gravedad y conectado a asistencia respiratoria mecánica, estado que obligó más tarde a su traslado al Centro Oncológico J.B. Iturraspe, donde finalmente falleció.
En un primer momento se sospechó que el joven de San Jerónimo Norte había sido agredido violentamente, pero con el avance de la causa y la recolección de más evidencias, todo apunta a que Imhoff no habría sido víctima de un ataque.
El hecho adquirió notoriedad luego de que un policía notificó el ingreso de Imhoff al Hospital José María Cullen en la ciudad de Santa Fe, donde fue intervenido quirúrgicamente.
En principio se habló de múltiples heridas, pero el médico policial solo constató una lesión en su cabeza. Por otro lado los análisis toxicológicos dieron positivo.
El caso
Personal policial y de Bomberos Voluntarios fueron comisionados el 17 de enero a un predio ubicado en la intersección de María Josefa Durrer y Lancero del Sauce, en San Jerónimo Norte. Se encontraron a Imhoff convulsionando, y a varias personas intentando asistirlo.
Hasta ahora, lo que la Justicia ha podido corroborar es que la versión de quienes estaban en el lugar sería correcta. El joven sufrió un ataque, que podría haber sido originado por el consumo de estupefacientes, y cayó al suelo, golpeándose la cabeza.
Lo registrado por las cámaras de seguridad de la zona apoyan dicha teoría del caso. Las personas que estaban junto al joven no presentaban lesiones, a excepción de quienes intentaron sujetar la lengua de la víctima y terminaron con heridas compatibles con mordeduras.
A pesar de que todo indicaría que no fue agredido, su familia denunció que un hombre había amenazado con matarlo.

