Marcos Imhoff, de 21 años, permanece internado en grave estado desde el sábado 17 de enero. Presentaba un fuerte golpe en la cabeza, por lo que inicialmente la investigación de lo ocurrido fue caratulada como “lesiones graves dolosas”, pero las evidencias recolectadas no dicen lo mismo.
En un primer momento se sospechó que el joven de San Jerónimo Norte había sido agredido violentamente, pero con el avance de la causa y la recolección de más evidencias, todo apunta a que Imhoff no habría sido víctima de un ataque.
El hecho adquirió notoriedad luego de que un policía notificó el ingreso de Imhoff al Hospital José María Cullen en la ciudad de Santa Fe, donde fue intervenido quirúrgicamente y permanece hasta el día de hoy.
Si bien se habló de que el joven presentaba múltiples heridas, la realidad es que sólo se constató una lesión en su cabeza. Además, los análisis toxicológicos dieron positivo.
Pesonal policial y de Bomberos Voluntarios fueron comisionados el 17 de enero a un predio ubicado en la intersección de María Josefa Durrer y Lancero del Sauce, en San Jerónimo Norte. Se encontraron a Imhoff convulsionando, y a varias personas intentando asistirlo.
Hasta ahora, lo que la Justicia ha podido corroborar es que la versión de quienes estaban en el lugar sería correcta. El joven sufrió un ataque, que podría haber sido originado por el consumo de estupefacientes, y cayó al suelo, golpeándose la cabeza.
Lo registrado por las cámaras de seguridad de la zona apoyan dicha teoría del caso. Las personas que estaban junto al joven no presentaban lesiones, a excepción de quienes intentaron sujetar la lengua de la víctima y terminaron con heridas compatibles con mordeduras.
La investigación de lo ocurrido continúa mientras Imhoff se recupera lentamente. Su testimonio sería fundamental para esclarecer lo sucedido dos semanas atrás, ya que a pesar de que todo indicaría que no fue agredido, su familia denunció que un hombre había amenazado con matarlo.
Fuente: El Litoral

